Preparar una limpieza facial no significa complicar tu rutina. Se trata de llegar con información clara sobre tu piel y de darle al rostro unos días de cuidado suave después de la sesión.
Reserva una limpieza facial en CaliAntes: cuenta lo que tu piel viene usando
Menciona si utilizas retinoides, ácidos, medicamentos o si has tenido irritación reciente. También conviene avisar sobre alergias y procedimientos recientes. Esa información ayuda a cuidar la comodidad durante la sesión.
El día de la cita
Llega sin afán y evita probar productos nuevos justo antes. Si llevas maquillaje, el equipo puede retirarlo durante la preparación, pero informar qué usaste facilita una experiencia más cómoda.
Después: mantén una rutina simple
Limpia con suavidad, hidrata y utiliza protector solar. Durante las horas posteriores, no frotes, no extraigas puntos negros en casa y evita sumar exfoliantes, ácidos o mascarillas intensas sin orientación.
Qué puede ser esperable y qué no
Una ligera sensibilidad temporal puede aparecer según la piel y el procedimiento realizado. Ardor fuerte, hinchazón importante, ronchas o molestias que empeoran no deben normalizarse: detén los productos nuevos y busca orientación profesional.
La frecuencia se decide contigo
No existe una periodicidad universal. La necesidad depende de tu piel, de la exposición ambiental, de tu rutina y de cualquier indicación médica. Una conversación honesta suele ser más útil que reservar sesiones por impulso.

